lunes, octubre 04, 2010

No llevan maletas de cartón

No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses".

Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.

No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.

Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.

No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.

En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.

No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.

No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.


Leído en el pais

Conozco a muchos de ésos que han salido de España sin maletas de cartón, buscando labrarse un futuro mejor del que aquí les ofrecían. "Mano de obra" muy cualificada, y que va a crear valor y mostrar su talento a otros países. Mientras aquí, en España, nuestros políticos y muchos empresarios sigan convencidos de que los sueldos que se nos pagan son demasiado altos, el goteo continuará incesante. No me valen historias de productividad, porque en su gran mayoría no son ciertas. Sobre todo cuando se miden en tiempo, que es la peor medida de la productividad. Conozco pocos trabajos más productivos (o más potencialmente productivo) que los técnicos, que es el mundo del que procedo. Pero eso no importa. En españa todo el mundo cobra demasiado. Café para todos. Solo que esta vez no es café, es una hondonada de hostias.

15 comentarios:

Bea dijo...

... y no se echa de menos la patria, ni la tierra, sino la gente que se deja atrás... con la que inevitablemente se pierde cotidianeidad y contacto. La familia.

Pero aunque a veces pegue la nostalgia, y peguen también todos esos sapos que hay que tragar con la bendita inmigración... uno piensa en su satisfacción en el trabajo, y en las oportunidades que darles a los hijos que han de venir... y la balanza siempre se decanta de este lado (del Atlántico).


Con muchísimas ganas de veros. El momento cada vez está más cercano.


Besos,
BEA

José Manuel dijo...

Mi abuelo emigró, a Estados Unidos, de jornalero en Nueva York, en Galveston..., mi padre emigró, a Francia los veranos a una fábrica de ladrillos, al País Vasco, yo emigré, a Madrid, volviendo cada fin de semana. Yo siempre decía que cada vez emigrábamos más cerca, que cada vez iban mejor las cosas. Nosotros no nos fuimos, regresamos. Decidimos tener una vida tranquila, pero también hemos tenido suerte. De momento. Igual que se arrepintió mi abuelo de volver de Estados Unidos a la España de la preguerra civil, igual que se arrepintió mi padre cuando cerraron su colegio y eligió Zamora en lugar de Valencia, yo no me arrepiento,pero siento que mi hijo también emigrará, y creo que esta vez será muy lejos. Cosas de la globalización. No pasa nada.

Gandalf dijo...

Es una realidad, aquí hay menos oportunidades, se reparten peor, está menos reconocido el talento y el esfuerzo...

Pero no podemos echar culpa de todo a nuestra clase política, yo creo que en gran parte nos faltan, con perdón, huevos (y yo no soy una excepción) para labrarnos nuestro futuro.

Yo creo que no nos damos cuenta de dónde venimos... en España hemos querido subirnos al carro de la modernidad desde 20 años de atraso respecto del resto de Europa y lo hemos intentado por el camino de los estudios universitarios para todos.

Pero aquí en España, tenemos alma de asalariado e invertir nuestros ahorros o los de nuestros padres en montar un negocio no es más que 'una locura'. Mejor gastarlos en pan y circo.

En unas jornadas a las que fui hace poco, se trató el siguiente tema en una mesa redonda: Con las oportunidades que da internet y la cantidad de personas válidas y bien formadas de nuestro país, como puede ser que estemos a la cola de la revolución tecnologica en un sector donde sólo con tu ordenador de casa y prácticamente una inversión nula se puede hacer negocio...

La conclusión por abrumadora mayoría fue que los españoles no tenemos huevos... A mi, me dió miedo, que tanta gente brillante allí reunida lo asumiese con tanta naturalidad...

Pero la realidad es que éso también tiene gran parte de culpa de que las personas, en vez de quedarse y ser creativos desarrollando en un startup de su propia empresa/idea en el que trabajas durante dos años si ver un duro de sol a sol, luchando por tu idea... la realidad es que los españoles preferimos irnos al extranjero a que otra persona luche por nuestra idea.

Al menos, generalizando, creo que ésto es así.

Jorge Rivero dijo...

Qué nos ha pasado en Espanna?
Hace 10 annos parecía que por fin habíamos recuperado el ritmo de la historia y acortábamos distancias con el resto de Europa (la clásica, me refiero aquí). No sólo era un tema económico, si no también de orgullo, de hacer las cosas bien, de estar en las noticias internacio nales con respeto, de hablar en foros internacionales con algo que decir, de ser un pais atractivo para vivir, de ser un pais atractivo para invertir, ...

Y ahora me encuentro en Berlin, y todo el mundo me mira con envidia y me dice: "ni se te ocurra volver con la que está cayendo aquí..."

Maldito "buenismo" mal entendido, maldito gobierno de los incompetentes, maldito "pesebrismo", maldita corrupción, maldita fragmentación del estado, malditos carronneros extorsionadores del estado con sus minorías necesarias, maldita televisión con su moralidad podrida y nulo sentido de la educación, malditos periódicos cobardes y partidistas, ...
Que nos "jodan" a todos hasta que pasemos de una huelga a una revolución donde de una vez por todas nos deshagamos de nuestras lacras.

Gandalf dijo...

@Jose Manuel, la realidad es que la cosa ha ido mejorando... y algunos 'cerebros' nos quedmos por aqui. Pero somos demsaiados universitarios para el tejido industrial que tenemos en España y nosotros no creamos... queremos que el estado cree.

Además, los que nos quedamos para poder disfrutar de una vida tranquila cerca de nuestra familia y amigos, pagamos a menudo un precio que consiste en no desarrollarnos profesionalmente todo lo que podríamos porque faltan retos profesionales.

En mi caso bienvenido sea, mi trabajo es un medio que me aporta recursos para vivir mi vida y mi vida son mi familia y mis amigos, pero cada uno tiene que seguir sus propias motivaciones y muchas personas necesitan realizarse en el trabajo y son ésas mentes las que perdemos en España.

Gandalf dijo...

@Jorge Rivero, lo que nos pasa es que hemos vivido en un sueño de inversiones Europeas y entre la crisis, la entrada en Europa de 'otros más pobres' y el espíritu español de la picaresca que se ha comido muchos millones de € de los alemanes y de los franceses...

Pues aquí estamos, sin infraestructuras que soporten un tejido de universitarios, sin huevos para mover las cosas por nosotros mismos...

En cualquier caso, estoy de acuerdo, que nos 'jodan', a ver si espabilamos.

Chisco dijo...

Saludos a todos.

Se necesitan emprendedores, eso está claro. Pero tampoco se puede pretender que el 100% de la población sea emprendedora, siempre hará falta mano de obra técnica y cualificada.

Por otra parte, las condiciones y facilidades que se le dan a los emprendedores en esta España nuestra son más bien pocas, y si uno no cuenta más que con su patrimonio personal, vamos, si uno no es de "familia rica" y le importa poco perder unos millones en una idea que no tiene éxito, se explica en gran parte el "miedo a emprender". El emprendedor es, en gran parte, un héroe, pero no minusvaloremos tampoco a los técnicos que ofrecen su trabajo a estos emprendedores o empresas, todos son necesarios. Yo, desde luego, no me siento un "acojonado". ;-)

Gandalf dijo...

No estoy de acuerdo Chisco. La situación para emprender en España es parecida a la del resto de Europa y yo no diría que es tan mala. Tenemos menos impuetos, pagamos menos cuotas...

Además,cuando hablaba de que 'no tenemos huevos' me refería concretamente a nuestro sector. La inversión para iniciar un negocio es muy muy pequeña y el riesgo muy muy pequeño. No estamos hablando de montar una empresa de fabricación de coches que vale miles de euros y que arruina la fortuna más saneada.

Echando unas cuentas rápidas, cualquiera en España puede capitalizar su paro para abrir una empresa. Siendo informático, te encuentras con que tienes todo lo que necesitas para trabajar y te juntas con unos 20.000 € para invertir y sobrevivir durante un par de años... si se juntan 3 personas tienes 60.000€ y los gastos fijos iniciales trabajando cada uno desde su casa son casi inexistentes... y ésto sin ahorrar nada... y si fracasas, pues vuelta a buscar trabajo como asalariado.. no perdiste ni tu casa ni los ahorros de tus padres...

¿Necesitamos más facilidades?

No lo hacemos porque:
1. No creemos en nosotros mismos.
2. No tenemos valor.
3. No tenemos cultura de empresa.

Chisco dijo...

Gandalf,

para ser emprendedor se necesitan unas buenas dosis de valor, tienes razón. Además de una idea (si es buena o mala, ya se verá con el tiempo) y altas dosis de pasión por esa idea. Te doy parte de razón en que a muchos puede faltarnos ese valor para emprender; pero aún así sigo pensando que las condiciones no son las más idóneas. El emprendedor da forma a su idea y la vende. Yo vendo mi trabajo. Evidentemente, si no encuentro quien compre mi trabajo, tengo básicamente 2 opciones: largarme a otro sitio (emigrar) o emprender en "mi tierra". Sabemos que en el campo de la tecnología el paro, a pesar de todo, es escaso (otra cosa son las condiciones de trabajo). Entre el resto de gente que no encuentra quien compre su trabajo (parados), no creo que todos (los 4 millones) sean unos acojonados, ni que el porcentaje de gente con ideas y ganas de emprender sea menor que en el resto de Europa o en USA. ¿Por qué aquí no lo consiguen?

Gandalf dijo...

Claro Chisco, por éso te señalaba que hablaba de nuestro sector cuando concluía que no tenemos valor. Si ésa conclusión es extrapolable a los 4 millones de parados... yo opino que en general, si lo es.

Además, también opino que el porcentaje de gente con ideas y ganas de emprender/arriesgar es menor que en Europa o USA.

En cualquier caso, para mi es un motivo más de que la gente se vaya. No es el único, pero se me ocurren tantos que necesitaría otro post para exponerlos todos, pero la mayoría los achacaría a cuestiones culturales nuestras y no a la gestión estatal, que no voy a defender, pues siempre ha sido, es y será muy mejorable... pero vaya somos nosotros quienes elegimos a nuestros lideres, incluso éso es culpa tuya y mía.

Nosotros nos hemos traído hasta aquí y a dónde vayamos depende de nosotros, no depende de 'el gobierno'.

Chisco dijo...

Gandalf,

hablas (hablamos) de determinadas particularidades españolas en esta crisis que, no debemos olvidar, es global. Nuestro problema es el paro. Las causas de ese problema, múltiples: poca iniciativa popular y gubernamental (también el gobierno tiene su culpa, claro que sí!), poco tejido empresarial/industrial, fraudes varios, etc.

Se habla de cambiar el modelo productivo del ladrillo, o lo que es lo mismo, de intentar recolocar a los centenares de miles de parados que vienen de ese mundo. ¿Qué hacemos con esa gente que, en gran parte, sólo vale para poner ladrillos? ¿Son ellos la causa de que los que sí están preparados, los de las "maletas de cartón" no consigan labrarse un futuro en España?

El sector de la construcción se sobredimensionó y creó las particularidades del problema español. La clase media (o "clase obrera") participó y alimentó la burbuja (los que pudieron participar, ni tú ni yo estuvimos en la fiesta que estamos pagando) y ahora se lamenta señalando a los banqueros y al gobierno. ELLOS son los máximos culpables (los obreros, la clase media, especialmente los que tienen a partir de una edad determinada: a los demás no nos dio tiempo), ahí te doy la razón. Pero, como hablábamos en el blog de Kd no podemos generalizar a toda la sociedad de esa falta de acción, de iniciativa, de la escasa preparación de su mano de obra, de participar en la burbuja, etc etc; porque otros muchos sí que están preparados, sí que tienen talento, sí que arriesgan y sí que fueron conscientes de la que se nos venía encima. A cada cual su parte de culpa. Y a quien no la tiene, no le culpemos de nada.

Gandalf dijo...

Si, en éso tienes razón. Hay una serie de personas que se han enriquecido con todo ésto y ellos son los primeros a quienes culpar del paro y la situación económica.

Los políticos que no han sabido o no han querido hacer nada para impedirlo, es más en muchos casos, sobre todo medidas neoliberales incluso han favorecido el problema... por ineptitud o por interés personal...

Y finalmente, nosotros (no tu y yo, sino un nosotros como sociedad) que por una parte nos hemos querido aprovechar y por otra no hemos sabido poner remedio a la situación.

Sobre la fuga de cerebros, creo que no es nueva en la crisis, ya pasaba antes de ella.

Y sobre reconvertir a la gente que ponía ladrillos, pues quien servía para poner ladrillos, sirve para limpiar escaleras, para repartir pizzas, para hacer una reforma, para cuidar un jardin, para recoger basura, para ser camarero...

Hay muchos empleos que requieren poco aprendizaje, otra cosa e que se esté muy cómodo cobrando el paro/subsidio mientras se hace alguna chapucilla en negro aqui y allá y al mismo tiempo la mujer cuida algún niño o limpia alguna casa, también en negro... y ambos cobrando todo tipo de ayudas y subvenciones... y los hijos con ropa de marca viviendo como dios.

Y mientras ves a una pareja de padres que trabaja honradamente, recibe pocas o nulas ayudas, paga religiosamente sus impuestos, no recibe ayuda alguna y apenas llega a fin de mes...

Bueno me he desviado mucho del tema.... mil disculpas. que uno se enciende...

Deberíamos crear un portal en internet donde la gente pudiese denunciar al vecino que defrauda... o algo.

Chisco dijo...

Deberíamos crear un portal en internet donde la gente pudiese denunciar al vecino que defrauda... o algo.

Ojalá eso funcionase. Espero que las administraciones estén actuando ahora con muchísimo más celo, todas las administraciones, como por ejemplo en Bilbao. Hay gente, mucha gente, que confunde subvención con sueldo. Un sueldo se entrega a cambio de trabajo. Una subvención se entrega a un individuo o familia para que superen una situación excepcional, y como algo temporal.

bigfredi dijo...

Salvando excepciones, es un problema cultural, tanto para la falta de gente que quiera emprender, como para que existan facilidades para hacerlo.

Si quereis podeis echarle un vistazo a este hilo que escribi hace tiempo, sobre diferencias culturales:

Culturas diferentes

Personalmente, creo que la emigracion volvera a privar de gente con ambiciones al pais y con esa seleccion natural, no puedes esperar que el pais a largo plazo tenga un gran futuro.

KD dijo...

Me incorporo tarde a este hilo, que además es de los que me gustan (he estado unos días off-line). Os he leído con interés y concluyo, como siempre, diciendo que, al final, parece que en lo esencial estamos de acuerdo: coincidencia en los grandes y pequeños culpables de esta situación, inmovilismo y falta de huevos por parte de muchos de nosotros (entre los que me incluyo) y aceptación de una realidad que nos jode, pero no lo suficiente como para empujarnos a cambiar...